Me digo, qué coño, es viernes, Martin Millers con hielo y dos desamores además de una gran pérdida. Acabo de recibir un mensaje. Quién me he creído todo este tiempo. Y cómo me lo creeré, qué si no. Mucho Instagram, foursquare y lo que me echen, qué si no. Poesía? Los cojones. No hay tiempo para. Y escribir, qué fue del escribir. Sólo se me ocurre el escribidor, que sigue dándole caña y la McFly que me deja sentada en la silla cada vez que actualiza. Yo no estoy muy actualizada. Estoy más bien borracha, y sola, pero es es un coñazo más propio del fotolog. Pero es que no soy exactamente feliz, qué queréis, la frivolidad, cuando las cosas van bien. La carne es débil y los adosados están que me los quitan de las manos. Mujeres cada día más putas, más guapas. Qué parece que lo hagan aposta. Con sus dress codes y sus gossip thinks. Yo es que me retiro. De verdad, es insoportable seguir el ritmo, a mí me gustaba el
ritmo de la noche, no os digo más, relegada a las verbenas de pueblo, sin voz ni voto. Estaba aquí sentada, ardiéndome las piernas por el pórtatil (eso sí que no cambia) decidiendo qué música poner y, sabéis qué? Michael Jackson. Es qué no sé, no sé qué más, antes sí, claro. Antes universidad, compañeras de piso, el maravilloso novio y las fiestas temáticas. Ahora ni dignidad para decir que no. Lo que sea, lo que sea para no volver a casa. Imploro. Sí, superar, sí, muy fácil. pero vivo en una balada, en una BALADA. No sé hablar y menos escribir en inglés. Sé fumar como ellos. De hecho de mayor quiero ser un hombre anglosajón. Esta frase la iba pensando cuando llegaba a casa y era mucho mejor en mi cabeza. Me han hecho daño, y yo supongo que también, bueno, de hecho lo sé. De hecho, me voy. Os voy a contar un secreto, me voy a África. Y me llevaré a los míos conmigo. A El Bosco, Antonia Font y a Miquel Barceló. Y ahora podéis colgar todos los vídeos de youtube que queráis, yo me voy con mi borrachera donde no me juzguen de entrada. Donde todos van a morir, porque no lo sabéis pero eso dicen, que allí hay tiempo.
A la poesía, qué si no?