martes 1 de noviembre de 2011

Hola otoño, lo estoy intentando.

No digas nada. A quien te cobija. Mejor saca una lija, date un repaso. Siente el directo, te lo ofrece un espectro, son las famosas posibilidades.

Descubre la manta, mira de frente, hola enfermedades. No digas nada. Sigue con vida, aunque te falten, coge el jarabe, échale un trago. Esconde el rabo, línea directa al terror del cabo. No hay razones, descomposiciones. Repudiada. Sana, sana. Mi nombre en una palangana. Los santos inocentes que son los hijos del mañana. El ultrashow de madrugada. Qué hacer cuando la historia se descubre inventada ¡pues no digas nada! haz que los muertos no te miren con desgana.
Massive Claws

sábado 23 de julio de 2011

Con Pecado Concebida

Me digo, qué coño, es viernes, Martin Millers con hielo y dos desamores además de una gran pérdida. Acabo de recibir un mensaje. Quién me he creído todo este tiempo. Y cómo me lo creeré, qué si no. Mucho Instagram, foursquare y lo que me echen, qué si no. Poesía? Los cojones. No hay tiempo para. Y escribir, qué fue del escribir. Sólo se me ocurre el escribidor, que sigue dándole caña y la McFly que me deja sentada en la silla cada vez que actualiza. Yo no estoy muy actualizada. Estoy más bien borracha, y sola, pero es es un coñazo más propio del fotolog. Pero es que no soy exactamente feliz, qué queréis, la frivolidad, cuando las cosas van bien. La carne es débil y los adosados están que me los quitan de las manos. Mujeres cada día más putas, más guapas. Qué parece que lo hagan aposta. Con sus dress codes y sus gossip thinks. Yo es que me retiro. De verdad, es insoportable seguir el ritmo, a mí me gustaba el ritmo de la noche, no os digo más, relegada a las verbenas de pueblo, sin voz ni voto. Estaba aquí sentada, ardiéndome las piernas por el pórtatil (eso sí que no cambia) decidiendo qué música poner y, sabéis qué? Michael Jackson. Es qué no sé, no sé qué más, antes sí, claro. Antes universidad, compañeras de piso, el maravilloso novio y las fiestas temáticas. Ahora ni dignidad para decir que no. Lo que sea, lo que sea para no volver a casa. Imploro. Sí, superar, sí, muy fácil. pero vivo en una balada, en una BALADA. No sé hablar y menos escribir en inglés. Sé fumar como ellos. De hecho de mayor quiero ser un hombre anglosajón. Esta frase la iba pensando cuando llegaba a casa y era mucho mejor en mi cabeza. Me han hecho daño, y yo supongo que también, bueno, de hecho lo sé. De hecho, me voy. Os voy a contar un secreto, me voy a África. Y me llevaré a los míos conmigo. A El Bosco, Antonia Font y a Miquel Barceló. Y ahora podéis colgar todos los vídeos de youtube que queráis, yo me voy con mi borrachera donde no me juzguen de entrada. Donde todos van a morir, porque no lo sabéis pero eso dicen, que allí hay tiempo.

A la poesía, qué si no?

lunes 6 de junio de 2011

Mi merecido

Los hombres que me quisieron fueron a los que no supe amar. Me equivoqué siempre, me quejé mientras me querían y me siguieron queriendo después. Hice daño, no tuve en cuenta a nadie y ahora,

trabajo en una agencia literaria.

jueves 20 de enero de 2011

Sola

Completamente sola, como una canción de cantautor.

martes 18 de enero de 2011

Bienaventurada Salamanca

No me volverá a doler el amor porque el amor no duele luego todo esto está mal construido desde el principio. La enunciación, los eunucos, las historias. Basta ya, cojones. Basta de bullshit basta de soft-life basta de bastones, a ver si te caes de una vez y te miro desde aquí arriba estando tú ahí abajo y me dices qué tal ahora, eh, qué tal. No es tan divertido existir ahora ¿verdad? No lo es amigo, no lo es. Pues jódete encanto porque tienes muchos años que purgar de asqueroso sol en la cara, flores en la cabeza y olor a salchichas asadas en el grill de la barbacoa. Entiendo, es hora de apagar las luces, sin embargo creo que me quedaré leyendo un rato más.



                                                                      ¡Maladicción!

domingo 28 de noviembre de 2010

Maté gente

P. Técnicamente, en estos momentos, ¿cómo te sientes?
R. Estoy intentando escuchar mi voz, aceptarla y seguir en el camino juntos.

Este intercambio se da entre una mujer y un hombre muy maquillados, por eso de los brillos de la tele, gente mate.

R. No sé sabe que pasa pero siempre está ahí.

Ahora el señor canta mirando at infinitum, un pastiche de escena, la 2 es discurso oficial. La edición, el amor, sus labores, todo tiene un discurso oficial que aprisiona y tranquiliza.





Las mujeres que aman su libertad deberían hacérselo mirar.

sábado 11 de septiembre de 2010

Sæterøy Diada

Jason, el de los cómics, me mira fijamente. Me resulta un hecho insólito basicamente porque hace muy poco, dos o tres días, leí en un artículo que era extremadamente tímido "otro dibujante de cómics introvertido" pensé, aunque jamás lo diría en alto porque faltaría al respeto a tantas normas que me he autoimpuesto para ser librepensadora que no tendría ni los reflejos suficientes ni la fuerza inventora para poder excusarme.
-¿Por qué dices eso?
-...
-¿No te parece que las personas tienen derecho a no ser tan extrovertidas como marca la sociedad y poder expresarse libremente en su mundo personal?
-...(mierda...)
-De hecho creo que el hecho de que sea tan tímido (oh no) hace que sus historias sean REALMENTE buenas. Sabe de lo que habla. 
-(Dios asísteme) sí, por supuesto, de hecho, hablando de esto (...)*
*Mentiras largas y basadas en experiencias personales para paliar mi error sin que se note apenas. Lo prepocupante es que la conversación es conmigo misma. Indistintamente, solo depende del momento.
 
 Me sigue mirando ¿y si está loco? como me gustaría. Si lo supiera de antemano, con aquella especie de convicción que uno tiene, del tipo:

-Hoy he ido a un restaurante al lado del trabajo...
-...uhm...
-Tenían unas lentejas...
Muy cinematográfica (o no), le hago un gesto con la mano para que se detenga en su narración y saco de la cartera una tarjeta.
-¿A éste?
-¿Pero cómo lo has sabido?
-No sé (soy un genio, lo sabía, tengo poderes) intuición femenina (¿por qué siempre tengo que cagarla con estas muletillas finales?)
Iría hacia él, chocaría mi pecho con el suyo y le diría "Jason, yo también, lo de loca digo, y así es mucho mejor, que no se nos olvide"Y él, en vez de llamar a seguridad me llevaría a un McDonalds, pediría un McRoyal y justo al dárselo la chica de la caja él lo cogería con mucha fuerza y me diría con sulfuro "Look at this, look at this! ¿Puedes verlo Mac?" y, en el momento en el que yo iría a abrir la boca para decirle que no me llamo Mac, él, con un movimiento muy violento la lanzaría a la basura, no acertaría y caería al suelo. Muy contento por este contratiempo remataría señalándola y asintiendo con la cabeza lentamente.


Ya no me mira. Incluso ya no sé si está. Una puta pena más de ser quién soy (la reencarnación de Marguerite Duras se cree la tía)